París se prepara para la crecida del Sena

AFP

París estaba en alerta este sábado por la crecida del río Sena, que ha obligado a cerrar un ala del Louvre y afecta a algunas líneas del transporte público, aunque no se esperan inundaciones como las de 2016.

Después de un mes de lluvias extraordinarias, el río que atraviesa París alcanzó 5,73 m este sábado en la tarde, más de cuatro metros por encima de su nivel normal.

Los meteorólogos creen que el Sena va a subir más durante el fin de semana, hasta 5,95 m en la madrugada del domingo. Pero descartan que llegue al máximo de 2016 (6,10 m) cuando el museo del Louvre tuvo que evacuar obras de arte y el Museo de Orsay cerró sus puertas.

El aumento del nivel “es un poco más lento de lo esperado, por lo que el máximo previsto pasó para la noche de domingo a lunes, a alrededor de 5,90 m “, dijo a la AFP una portavoz del organismo que monitorea la situación, Rachel Puechberty.

La hipótesis más catastrófica, temida por todos los parisinos, es que se repita la crecida histórica ocurrida en 1910, cuando el Sena alcanzó los 8,62 m. Pero esta posibilidad fue completamente desechada al anunciarse que serán más secos los próximos días.

AFP / Ludovic MarinEl río Sena, con su nivel por encima de lo habitual, a su paso por la Estatua de la Libertad en París el 26 de enero de 2018

“A partir del sábado se espera un panorama más calmado de los niveles de lluvia. Esta pausa debería durar varios días”, dijo el servicio de noticias Vigicrues.

Los museos, sin embargo, ya tomaron sus precauciones, y el Louvre mantiene cerrada una de sus alas al público. Varios ministerios situados a lo largo del Sena también se prepararon para una posible evacuación a otros centros.

Algunas rutas del transporte público también se vieron alteradas. Una de las líneas más frecuentadas del tren parisino, el RER C, fue cerrada en principio hasta el 31 de enero.

En el Sena quedó prohibida la navegación, dejando en un “paro técnico” a los barcos de paseos turísticos así como a las barcazas-restaurantes que operan sobre este río.

Eric Merour, responsable del barco-restaurante Le Marcounet, estimó que el cierre de su local costará al menos 40.000 euros. Serán “uno o dos meses sin actividad”, lamentó.

– Patos callejeros –

La inundación ha transformado algunos paisajes de París de manera insólita: una señal peatonal, por ejemplo, sobresale solitaria en el medio del agua. De un parque de juegos para niños solo se ve una estructura metálica. Y en uno de los extremos de la turística Île de la Cité, unos patos zigzaguean entre faroles sumergidos.

En las aceras que dan a los muelles, curiosos y turistas no cesan de tomar fotos de zonas reproducidas en postales que ahora, a simple vista, están bajo agua.

Mientras que algunos ángulos de la ciudad muestran al Sena lamiendo los pies de la Torre Eiffel, la situación es particularmente difícil en los suburbios de París.

Unas 1.000 personas fueron evacuadas en la región de París, en algunos casos en barco, y más de un millar están sin luz.

AFP / Ludovic MarinEl tren RER C, uno de los más utilizados por los parisinos, bloqueado en la estación Javel por la crecida del río Sena, el 26 de enero de 2018

En Yvelines, al oeste de la capital, un hospital con 86 pacientes tuvo que ser evacuado el viernes por la noche.

En Seine-et-Marne, al este de París, ocho municipios se vieron afectados por restricciones del consumo de agua potable, varias escuelas permanecieron cerradas y algunas carreteras estuvieron parcialmente cortadas.

La situación tendía a mejorar el sábado aguas arriba de la capital, según Vigicrues, que bajó la vigilancia de “amarilla” a “naranja”, en varias secciones de vías fluviales de la cuenca de París. No obstante, “aguas abajo de París […] el aumento continuará hasta comienzos de la semana”, agregó el organismo de monitoreo.

El origen de este fenómeno de inundación, que está afectando a varias regiones de Francia en los últimos días, obedece a fuertes precipitaciones en suelos ya llenos de agua.

Según el centro de meteorología nacional, el período de diciembre a enero ha sido uno de los más lluviosos desde que comenzaron a recopilarse datos en 1900.

El nivel de precipitaciones se ha multiplicado por dos en algunas regiones de Francia, incluyendo París, donde han caído 183 milímetros de lluvia desde el 1 de diciembre.