EL CONEJO DE LA SUERTE

uenos días, envío Artículo de Opinión del concejal de Baruta, Luis Somaza, agradezco su receptividad y esperamos su pronta publicación.

 

 

Muchos de ustedes sin duda han escuchado alguna vez la frase ¿Qué hay de nuevo, viejo?…sí, del Conejo de la Suerte conocido también como Bugs Bunny. Un personaje de comics  que en el año 2002 fue nombrado por TV Guide como el dibujo animado más grande de todos los tiempos, compartiendo este gran honor con Mickey Mouse.

 

En la actualidad “El Conejo de la Suerte”  se mantiene como el vencedor tradicional de conflictos con otros personajes como Elmer Gruñón o Wile E. Coyote, a quienes humilla con tremendas travesuras.

 

Creo que por más  creativo  que haya sido el padre de “El Conejo de la Suerte” León Schlesinge nunca imaginó que un político tomara al “conejo” como un elemento de suerte para alimentar a todo un país. El resultado de este “comics” que nos presenta el régimen de Maduro tendrá el mismo final de los capítulos de Bugs Bunny: conflictos y una humillación tremenda al pueblo y al propio Maduro por su ignorancia en los procesos mínimos de crías de animales, como ya sucedió con los gallineros verticales, con la cría de granjas porcinas en zonas urbanas, con la siembra organopónica en pleno centro de Caracas y ahora con el anuncio del cese al hambre de un pueblo, con la cría del conejo en sus hogares.

 

Alguien le habrá preguntado a Maduro ¿Qué hay de nuevo, viejo?… o sería un pajarito que le dio la idea. ¿Piolín tal vez? Lo cierto es que los venezolanos no estamos dentro de una historieta, ni de un comics, estamos viviendo la realidad que es una pesadilla, día a día.

 

Son seres de carne y hueso los que hurgan entre la basura para conseguir algo de comer. Son niños, acompañados de sus hermanos y padres los que esperan que locales de comida saquen sus desperdicios para ver si ellos pueden comer. Y ante esta realidad aplaudimos el gesto solidario de muchos venezolanos, quienes reparten todos los días platos de comida en la calle. Son muchos, pero no son suficientes. Como tampoco serán suficientes los conejos de la suerte que busca el régimen.

En Venezuela lo que necesitamos es impulsar la producción  de ganado vacuno, porcino, de aves, de huevos. Necesitamos que las autoridades dejen de extorsionar y robar en las granjas, o a los camiones que sacan la poca producción que aún queda en pie. Queremos que sea sólo la tradicional pata de conejo la que acompañe a uno que otro camionero  que reza día y noche para llegar a buen puerto, sano y salvo con su carga, sin ser víctima de ladrones vestidos de oliva, que en cada alcabala, en cada peaje, lo que hacen es robar y extorsionar bajo el vil argumento de que “ellos también tienen hambre”.

Venezuela no tiene que buscar al conejo de la suerte, tiene trabajar y trabajar para producir, con reglas claras, con seguridad jurídica, con respeto a los derechos humanos. Pero hacerlo de esta manera le impediría al régimen seguir quebrando las arcas de un glorioso país por eso debemos insistir sin desistir en el ejercicio del voto. Fuerza y fe Venezuela